¿Recordáis lo que me pasó el jueves pasado? Pues este jueves aconteció la segunda parte. Pero lo primero es lo primero...
El jueves es el día de los seminarios aquí [1]. Este jueves, vino un amigo de T., una postdoc del grupo de los que vamos a comer [2]. Y como le iba a llevar a cenar por ahí, T. pensó que igual me apetecía. Y claro, le dije que sí.
Habíamos quedado a las 20h en el restaurante y yo ya había mirado su localización, tres caminos alternativos para llegar y un sitio donde dejar el coche (no en aparcamiento, pero vamos, donde lo había dejado el domingo, que parecía un sitio fácil). Y aunque estaba lejillos (al otro lado del río), no lo estaba tanto (10 minutillos a pie, como mucho).
La clave en todo esto está en "parecía". Pero no adelantemos acontecimientos.
Salí del Lab [3] a las 19:15, con 45 minutos de margen para hacer un recorrido de 10-15 minutos, dejándome media hora para aparcar. Lo que yo pensaba que era margen más que suficiente.
¡JA!
Esta ciudad quiere que me vuelva impuntual o que deje de agobiarme por llegar un poco tarde (o un mucho). Porque no lo entiendo...
El metro se escacharró y aunque lo arreglaron más o menos rápidamente, la web donde indicaba la incidencia no se actualizó hasta pasadas las 22h.
¿Y qué hace la gente en Toulouse un jueves por la noche? Ir al centro.
¿Y si no hay metro? Pues todos van en coche. No, nada de bicis, eso es más de día.
¿Y qué pasó conmigo? Obvio, que estuve dando vueltas y vueltas (porque además había obras) buscando sitio para aparcar, lo que me llevó a:
1) Desesperarme.
2) Equivocarme y meterme en un carrile que sólo pueden usar los autobuses (porque los coches no pueden ir en ese sentido).
3) Encontrar sitio para aparcar y dar palmas con las orejas.
4) Para luego caminar 10 minutos sin encontrar el sitio, regresar al coche y darme cuenta de que estaba a más de 20 minutos andando del restaurante.
5) Dar más vueltas.
6) Equivocarme otra vez en otro de esos carriles sólo bus. Y hacer una madrileñada para solventarlo.
7) Renegar, soltar tacos, pensar en irme a casa.
8) Recoger a T. en la puerta del restaurante e irnos a un parking.
9) Encontrarnos con que el aparcamiento está lleno.
10) Buscar una alternativa (otro parking un poco más lejos)
11) Aparcar en un minisitio.
12) Llegar tarde. Llegar MUY tarde.
Luego la cena fue muy guay, la comida rica, la compañía divertida, nos reímos mucho y mereció la pena no rendirse. Pero la angustia no me la quita nadie. Y claro, así llegué agotadísima a casa.
Y el parking me salió por 6,50. No quiero ni pensar lo que gasté en gasolina.
[1] La asistencia no es especialmente mejor que en Tenerife, salvo que los alumnos del máster están obligados a asistir y claro, hacen bulto.
[2] A las 12:45. Pero es que a las 14h cierran la cantina. Así que, eso. Me estoy volviendo francesa en los horarios de las comidas. ¡¡Es el fin del mundo!!
[3] Sí, aquí todo el mundo lo llama así.
Editado, que se me olvidaba.
¡¡¡El próximo jueves del curro a casa y nada de quedar con nadie!!!
3 comentarios:
Moraleja, directa al parking! o comprate una moto!!
No te quejaras, que yo hice todo lo que
estaba en mi mano para entrenarte en esto
de la impuntualidad :)
Como Emberck, creo que igual deberias
considerar la opcion bici/moto.
Besotes,
mrm
ps Perdon si el comentario se publica
2 veeces, que antes me dio error.
Emberck, Miriam, lo sé, lo sé. Pero todavía no me manejo lo suficiente y llevar el GPS en modo peatón ya me parece demasiado. Es factible, sí, pero uff.
Además, que ya me conocéis: soy vaga. Besos!
PS: Siento haber tardado tanto en contestaros. Pero que sepáis que los comentarios los leo immediately
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