lunes, 2 de mayo de 2011

Orange y yo. Esa historia de ¿amor?

Todo comenzó hace dos meses y medio, más o menos. Una primera llamada, una comercial muy amable y ya estaba metida: había contratado la fibra óptica con Orange para mi piso alquilado.

No, no tenía entrada del cable de teléfono en casa.

No, no había otras compañías que dieran servicio en el edificio.

Sí, sale por un pico; pero no mucho más que el ADSL de Telefónica (o Movistar, o lo que sea ahora).

En fin, que allí estaba yo, esperando a que vinieran a hacer la instalación. Tres semanas de sobrevivir con la conexión patata (y gratis, que tampoco debería quejarme).

Y vinieron. E instalaron. Y me sorprendió lo pulcros que eran (que hasta limpiaban el polvillo tras hacer agujeros para pasar cables). Y fueron muy amables. Pero tres horas después, la fibra seguía sin funcionar. Me dijeron que había un problema en el edificio y que mandarían a alguien el lunes siguiente.

Y el lunes siguiente vino otro tipo. Y después de una horita, el problema en el edificio estaba solucionado... Pero resultó que había surgido otro problema ya fuera del edificio. Que lo solucionarían y quedarían conmigo para finalizar la instalación.

Pasaron los días y la tarde que volví de Figueres con mi coche ya arreglado... Tachán: lucecita verde y todo funcionando. Bueno, todo, todo, no. Cuando compré un teléfono, aquello no tenía señal. Miré las instrucciones y decía que en 24-48 horas debería estar funcionando.

Pasaron 24.

Pasaron 48.

Pasó una semana...

Y no, el teléfono seguía sin funcionar.

Llamé a los de Orange y cada vez me decían que alguien se pondría en contacto conmigo para concertar una cita para arreglarlo.

Pasó una semana.

Pasó otra.

Llamé otra vez. Y me dijeron lo mismo.

Pasó un mes...

Y no, nadie se puso en contacto conmigo.

El miércoles pasado recibí una carta en la que decían que si no me ponía en contacto con ellos para concertar una cita, lo lamentaban profundamente, pero sería imposible poner en servicio la fibra óptica. Fibra óptica que había funcionado, claro. Pero que, sorpresa, sorpresa, no me habían estado cobrando (pese a haberles mandado los datos de la cuenta bancaria cuando así lo pidieron).

El jueves les llamé por enésima vez. Y cuando me pasaban con un técnico, la llamada misteriosamente se cortó.

El viernes me fui pronto del curro para volver a llamarles desde casa con todos los papeles, pero al llegar a casa descubrí dos cosas:

1) Que mi querida y adorada lucecita verde ahora mismo parpadeaba en un temible color amarillo.
2) Que mi móvil francés de Lebara no me dejaba llamar al número de Orange al que tenía que llamar.

Y como complemento, descubrí que la web de Orange es una patata que no te permite hacer nada (ni siquiera mandar un e-mail al servicio de atención al cliente). Me cabreé, me pareció una táctica bastante deleznable (especialmente porque está claro que yo sí quería pagar)... Porque no me creo que hubiera una avería justo al día siguiente de haberles llamado a decirles que la fibra me iba pero lo que no me iba era el teléfono (sí, ya se lo había contado antes... supongo que me tocó un comercial un poco más centrado en los intereses de la compañía).

En fin... El sábado les volví a llamar y volvieron a quedar conmigo en que se pondrán en contacto conmigo para concertar una cita para finalizar la instalación. El lunes, si no me han llamado, me tocará volverles a llamar. Y ahora sí que me empieza a resultar urgente, porque...

He vuelto a la conexión patata.

Sniff, sniff.

PS: Apertura de interrogación del título cortesía de generosos lectores :)

5 comentarios:

Astaroth (O.R.G.) dijo...

Jajaja, yo tengo toda una sección en mi página dedicada a poner verdes a todos los proveedores de ADSL xD! No se libra ninguno! Sé lo frustrante que puede ser discutir con esta gente... ánimo con ello ;)!

Anónimo dijo...

Paciencia. Ya sabes cómo funcionan TODAS las compañías de telecomunicaciones en España y, por lo visto, también en Francia. Es una pena.

¡Mucho ánimo!

Microalgo dijo...

El día que haya una buena, se forran. Es como los políticos, supongo.

Marta dijo...

Lo de las compañías telefónicas es el infierno...

¡Ánimo!

Anónimo dijo...

Me solidarizo contigo, es una vergüenza!!! yo estoy profundamente hostilizada en estos momentos: 10 días hará mañana, DIEZ que no tengo ni línea ni internet por un incendio en una central cercana. Vale, ha sido una avería gorda pero es que me subo por las paredes cuando voy ecsuchando que a fulanito ya se lo han arreglado a menganito también, al otro y al de la moto. El 99% de líneas dicen que están reestablecidas y yo soy del ridículo 1% de pardillos que seguimos como en la época de las cavernas....


AGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG


(ánimo con lo tuyo, he usado el comentario para desahogarme, sorry!)

Besos!